Cómo fotografiar fluidos (consejos para ser todo un profesional)

Siempre que pensamos en fotografía gastronómica, se nos vienen a la cabeza suculentos platos con apetitosas elaboraciones dignas del mejor de los paladares. Imágenes que despiertan nuestras papilas gustativas y que nos transportan a otros momentos y espacios. Pero junto a estas creaciones, hay un acompañante que pocas veces sale a escena pero que es tan importante como cualquier comida que se precie: la bebida. Un elemento líquido que supone una gran dificultad a nivel fotográfico ya que captar su estado natural o su envasado exige un nivel máximo de técnica, así como de conocimientos propios de este tipo de fotografía.

A continuación, desde fotografia de alimentos te ofrecemos unos cuantos trucos para captar imágenes de fluidos con la máxima calidad y precisión:

Fluidos en movimiento

La forma más común y efectiva de fotografiar este tipo de fluidos es contenerlos en un recipiente lo más transparente posible, añadirle un gel de color para aportarle intensidad y colocar una luz de fondo o a contraluz para darle un efecto diferente. A pesar de estas indicaciones, las fotografías de fluidos más espectaculares surgen cuando el líquido se mueve dentro del recipiente y logramos captar las oscilaciones y vibraciones que se crean. Es recomendable trabajar a velocidades muy altas, con luz continua y con equipos que te permitan sincronizar el flash a estas velocidades. Realiza tomas en ráfagas, así en la postproducción podrás elegir la mejor instantánea

fluidos en movimiento

Burbujas

Para captar burbujas se utiliza un procedimiento muy similar al anterior, sólo que disponiendo de un pequeño tubo por el que introducir aire en el líquido para favorecer la formación de burbujas de diferentes tamaños y formas. Si todo esto te fallara, siempre puedes recurrir a un truco de profesionales, como es el introducir esferas de cristal o acrílicas para captar así las “burbujas” que producen al hundirse (hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces el “líquido” no es tal, sino que se trata de gel, muy ligero, que simula el agua).

 

Splash

Entendemos por “splash” el efecto de salpicado que produce un objeto al sumergirse en un líquido. Este tipo de tomas necesita de velocidades muy altas para captar algo que ocurre en centésimas de segundo. Tendrás que tener cuidado con la iluminación: si trabajas en exteriores, con mucho sol, deberás atenuar la luz con un difusor, para que no deteriore ni queme la imagen; en cambio, si trabajamos en interiores, deberemos usar una iluminación lateral, nunca directa, con el fin de crear volumen y evitar una imagen plana.

burbujas

Fotografiar botellas, todo un reto

Dentro de la fotografía de objetos, la fotografía de botellas (o de cualquier otro envase de similares características) es una de las tareas más complejas que existen. Esto se debe a la dificultad que presenta su superficie, muy reflectante y normalmente curva, que dificulta una iluminación homogénea y refleja todo el entorno en su superficie.

¿Cómo podemos fotografiar botellas para conseguir resultados óptimos?

  1. La escena. Para evitar reflejos, se recomiendan las cajas negras o escenarios oscuros. Estos se pueden confeccionar de forma casera con tres “paredes” negras (las dos laterales y el “techo”), con una base blanca para dar más luz. En el fondo se dispone el resto de la composición, de forma que el encuadre vertical coincida con los límites de las “paredes” en el fondo.
  2. La botella. No debe tener ni un defecto en la fabricación, ni en el tapón, ni en la etiqueta. Debe estar impoluta. Ni una marca ni una huella. Se debe limpiar bien con un paño que no deje residuos y evitar tocarla con los dedos.
  3. La cámara. Siempre con trípode o, en su defecto, una base fija. Se recomienda que esté conectada directamente al ordenador para facilitar así el desarrollo de la sesión y la posible edición durante la misma.
  4. El encuadre. Haz coincidir el sensor de tu cámara con la mitad de la botella aproximadamente. No realices ángulos ni muy superiores ni muy inferiores al nivel del objeto en cuestión, ya que obtendrás volúmenes que no se ajustarán a la realidad.
  5. La luz. Se recomiendan dos flashes: uno para el objeto en sí (a 90° de la botella) y otro para iluminar el fondo (fuera del campo de visión, luz indirecta). Utiliza algún tipo de difusor (puede ser casero, papel vegetal o una tela fina blanca) para que la luz no incida directamente en el producto y se creen sombras no deseadas.
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