Los jóvenes consumidores de vino se dejan influir ‘y mucho’ por las etiquetas

Los jóvenes consumidores de vino se dejan influir ‘y mucho’ por las etiquetas

Los jóvenes consumidores de vino se dejan influir ‘y mucho’ por las etiquetas, tanto como que el 71% de los que compran vinos en las cadenas de supermercados reconocen que se acercan más y acaban comprando vinos con etiquetas más llamativas. Así lo indica un estudio realizado por Marianne McGarry Lobo Profesora de la Universidad Politécnica de California.

Recordemos que la etiqueta frontal es uno de los mensajes que primero se ve. Esto hace que el que dentro de un enorme lineal, alguien se acerque a ver una botella por su etiqueta, resulta algo más que positivo para esa botella y esa bodega.

El estudio indica que los bebedores manifiestan que no les gusta ver animales en las etiquetas. No obstante, curiosamente, La mitad de los vinos más vendidos en USA hasta hace unos años, tenían un animal en el frontal de la etiqueta. Si los colores del animal eran llamativos y vibrantes, mucho mejor todavía.

La etiqueta que logró la calificación más alta para el atractivo era la del vino Twin Fin, destacando por su colorida imagen de un descapotable clásico con una tabla de surf cerca de la playa. Esta y la segunda mejor valorada se consideraron como llamativas, únicas, elegantes, creativas, inteligentes y coloridas.

Los Millennials parece que reciben mejor las etiquetas con elevados elementos coloridos, extravagantes y creativos. Pero curiosamente, la Generación X y los Baby Boomers, generaciones anteriores a los Millennials, también reconocieron que se sentían más atraídos frente a etiquetas con elementos más coloridos y llamativos. En menor medida, pero queda claro que estos elementos comunes atraen a todo tipo de bebedores.

El estudio indicó que los compradores de vino se sentían atraídos por etiquetas que tuviesen un animal, que el texto estuviera en negrita, tonos llamativos pero a la vez sencillos. Influía también temas floridos, creativos y vistosos. También hubo un grupo de compradores que indicaron que se sentían atraídos por las etiquetas clásicas. No obstante este porcentaje no fue muy elevado.

Las mujeres prefieren más creatividad, lo llamativo, lo colorido y las etiquetas de vino que llevan los nombres de sus elaboradores. Los hombres, también manifestaron esta dirección pero en menor porcentaje

La contraetiqueta

No solo importa la parte de adelante de la botella. Y es que un 49% de los encuestados indicaron que si se sentían influenciados en la compra según lo que pusiera la parte trasera. No en vano, un 55% de los compradores reconocieron que si leían lo que ponía en la contraetiqueta.

 

Lo que preferían que pusiera esta etiqueta trasera era:

  • Descripciones de sabores y aromas
  • Información sobre la bodega
  • Posible maridajes
  • Historia de la bodega
  • Una historia sobre el vino
  • Características región donde se elabora
  • El clima de la viña
  • Sitio web de la bodega
  • Una historia sobre el fabricante del vino
  • La ubicación bodega
  • Información humorística
  • Prácticas de elaboración del vino
  • Suelos de viñedo

Los consumidores indicaron que una descripción de sabores y aromas del vino en la etiqueta trasera es la información más importante. Ellos simplemente quieren saber qué esperan encontrar en el vino. A esto le siguen la información sobre la bodega, maridajes, historia de la bodega o la historia del vino.

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