Padecer neumonía aumenta las probabilidades de tener problemas cardiovasculares en el futuro

Padecer neumonía aumenta las probabilidades de tener problemas cardiovasculares en el futuro

Padecer neumonía aumenta las probabilidades de tener problemas cardiovasculares en el futuro, tanto en el corto como en el largo plazo. Lo positivo es que se han identificado unos determinados biomarcadores que identifican esas probabilidades con lo cual se pueden diseñar actuaciones que permitan reducir dicho potencial.

La neumonía puede ser producida por virus, bacterias y hongos, siendo en España la más habitual la producida por la bacteria Streptococcus Pneumoniae, el neumococo.

Los agentes causantes pueden llegar a los pulmones de diferentes formas y provocar la neumonía.

Por la nariz o por la garganta pueden infectar los pulmones al inhalarse. Pero también pueden alcanzar los pulmones a través de la circulación sanguínea desde otras partes del cuerpo, como el sistema urinario o las válvulas cardíacas. Los síntomas son variables y no siempre ligados al mismo tipo de agente causante.

Problemas cardiovasculares y biomarcadores

La neumonía aumenta las complicaciones por riesgo cardiovascular tanto durante el propio episodio como después.

De hecho, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) expone que los pacientes que sobreviven a esta patología continúan teniendo, durante los 10 años siguientes, un riesgo de complicaciones y mortalidad cardiovascular más alto.

Los problemas cardiovasculares incluyen el infarto agudo de miocardio, arritmias, edema agudo de pulmón o ictus.

Sin embargo, un estudio publicado en la revista académica “Chest”, que publica el Colegio Estadounidense de Cirujanos del Tórax, muestra que hay ciertos biomarcadores que pueden predecir este riesgo.

El estudio ha incluido a un total de 730 pacientes hospitalizados por neumonía adquirida en la comunidad a los que se ha realizado seguimiento durante un año.

Se efectuaron análisis de biomarcadores el primer día, a los 4 o 5 días, y transcurridos 30 días desde el diagnóstico de neumonía. Un 13 % de los pacientes desarrolló algún tipo de enfermedad cardiovascular durante los primeros 30 días y un 9,2 % más en el seguimiento a un año.

En los pacientes que sufrieron algún evento cardiovascular de forma precoz se detectaron niveles más elevados de los distintos biomarcadores analizados en las primeras 24 horas tras el ingreso.

Además, se observó que los niveles de biomarcadores encontrados el día 30 predijeron el riesgo de eventos cardiovasculares durante el primer año.

“En los últimos años se ha demostrado que la neumonía supone un factor de riesgo cardiovascular a corto y a largo plazo. Es por ello de vital importancia identificar a aquellos pacientes en riesgo de desarrollar estos problemas para intervenir a tiempo y establecer un tratamiento personalizado”, subraya Rosario Menéndez, neumóloga y primera firmante del estudio publicado en “Chest”.

“Los hallazgos que hemos hecho suponen un avance en esta dirección. En el futuro, aquellos pacientes con mayor riesgo identificados gracias al uso de biomarcadores se podrán beneficiar de un tratamiento dirigido”, concluye la especialista.

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