¿Y qué tal el vino beberlo en copas de metal?

¿Y qué tal el vino beberlo en copas de metal?

¿Y qué tal el vino beberlo en copas de metal?

¿Y qué tal el vino beberlo en copas de metal? Hoy os traemos esta reflexión ahora que vuelve la serie Juego de Tronos en breve a la televisión. Y es que una de las características de esta serie que podréis haber comprobado aquellos que la seguís, es el gran amor a beber vino que tienen muchos de los protagonistas.

Hemos visto a personajes beber vino en recipientes de barro o cerámica, en cuernos, pero en los que más se predominan sin duda, son en copas o vasos de metal y en las de cristal.

¿Sabe igual un vino en función del recipiente del que se bebe? Y nos remitiremos a esta reflexión básicamente entre las copas de metal y cristal.

Imaginemos dos copas iguales en cuanto a forma, pero que se elaboran con diferentes materiales: metal y cristal. ¿Qué creeis? ¿Sabe igual el vino en los dos casos? Si lo habéis probado, ¿sabríais decir en qué tipo de recipiente os ha gustado más?

Muchos pensaréis que da igual siempre que el vino esté bueno. Otros podéis pensar que dependerá del tipo de vino. Incluso, seguro que alguno tenéis vuestras preferencias hechas.

Pues mucha gente se posiciona a favor de las copas de cristal frente a las copas de metal por varios motivos ‘científicos’.

La primera razón que se puede esgrimir, es el hecho de que el metal conduce el calor de forma más rápida que el cristal. Si somos de los que acostumbramos a tener la copa cogida en la mano, nuestro calor corporal se transmite al metal de forma rápida y este al líquido que hay en el recipiente, en este caso vino. Si hablamos de que la temperatura para servir los vinos está en los vinos tintos entre los 14-18º y en los blancos entre 8 y 12º, está claro que el vino aguantará más esa temperatura si el recipiente no le transmite calor. Nuestro calor se pasará al vino más rápido en el metal que en el cristal. En ese caso, lo bueno es beberlo pronto y no dejas que se caliente.

La segunda razón es más difícil de percibir ya que necesita de un paladar muy especializado. Y es que los líquidos en recipientes de metal adquieren sabores de este material más ràpidamente que si el material es cristal. Lo difícil es saber cual es el tiempo mínimo para que debe de estar el vino en este tipo de copas de metal para que se produzca esa transferencia de sabores. Nos imaginamos que nadie tendrá tanto tiempo el vino en la copa como para que se produzca. Lo que si nos parece más factible es que los restos de un vino o líquido anterior, permanezcan más en una copa de metal frente a una copa de cristal aunque ambas se laven.

También es muy cierto que cada cual tiene sus manías y a la hora de beber vino no iba a ser menos. Mucha gente en Galicia, sobre todo a los amantes del vino ya de una edad avanzada, y lo digo con conocimiento de causa, el recipiente ideal para tomar un vino son las cuencas de porcelana blanca típicas, las llamadas ‘tazas’ o ‘cuncas’. No les des vino que no se sirva en este tipo de recipientes.

En fin, cada uno es libre de tomar el vino en el recipiente que más le guste, pese a lo que digan los científicos. El caso es disfrutarlo, disfrutar el momento y, a poder ser, en buena compañía.

 

Pedro Guerra
Colaborador de Recetum.com
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