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El sueño y la alimentación

El sueño y la alimentación 1

La grelina es conocida como la “hormona del hambre” y también la responsable de comer alimentos altos en calorías cuando se duerme menos de 5 horas. El riesgo de subir de peso rápidamente.

No basta con cuidarse en la alimentación para mejorar la salud o bajar de peso. Realizar actividad física y llevar adelante un descanso adecuado son complementos fundamentales a la hora de pensar en una dieta. Sucede que durante el sueño, se regulan los ciclos hormonales del cortisol y de la hormona adrenal, las cuales regulan el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos. Cuando se perturba el ciclo del sueño, el metabolismo se altera y experimenta cambios en las hormonas, estimulando el hambre y generando ganas de ingerir alimentos grasos y altos en calorías.

Según un estudio de la Universidad de Stanford en Estados Unidos, las personas que duermen menos de cinco horas, comparado con aquellas que duermen ocho, producen mayores niveles de grelina- la hormona que determina el apetito- y descenso en los de leptina –hormona producida por las células grasas–.
Al aumentar los niveles de grelina se aumenta el apetito, provocando ganas de ingerir alimentos ricos en hidratos de carbono para intentar sustituir la energía que no se obtuvo de noche. Esto lleva a una sobrealimentación y, con el paso del tiempo, una consecuente ganancia de peso. Además, se reduce la secreción de insulina en el páncreas, disminuyendo la capacidad de controlar el nivel de azúcar en la sangre, lo cual eleva el riesgo de diabetes. Dormir poco se complementa con dietas desequilibradas y falta de actividad física.

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