Scones y panecillos ingleses: diferencias y recetas
hace 5 horas

Los scones son un clásico de la repostería británica, especialmente conocidos por ser parte esencial de las tradicionales meriendas inglesas. Si alguna vez has disfrutado de una tarde tranquila con una taza de té, es muy probable que te hayas encontrado con estos deliciosos panecillos. Pero, ¿qué hace que los scones sean tan especiales? A continuación, te invitamos a descubrir su historia, ingredientes y una sencilla receta para prepararlos en casa.
La historia de los scones
Los scones tienen sus raíces en Escocia, donde se crearon como un tipo de pan rápido. Se dice que su nombre proviene de la palabra "Scone", que se refiere a una localidad en Escocia. Originalmente, estos panecillos eran cocinados en una plancha caliente, pero con el tiempo, su preparación se adaptó a los hornos modernos.
Durante el siglo XIX, los scones comenzaron a ganar popularidad en Inglaterra, especialmente durante las meriendas de la alta sociedad. Eran servidos junto a una variedad de mermeladas y cremas, convirtiéndose en un símbolo de la hospitalidad británica.
¿Qué son los scones?
Los scones son panecillos que pueden ser dulces o salados, aunque los más conocidos son los dulces, que a menudo se elaboran con frutas como arándanos, grosellas o pasas. Su textura es esponjosa por dentro y ligeramente crujiente por fuera, lo que los hace irresistibles.
Una de las características distintivas de los scones es su versatilidad. Se pueden disfrutar solos, con un poco de mantequilla o acompañados de mermeladas y cremas. En algunos casos, incluso se agregan ingredientes como nueces o especias para darles un toque único.
Ingredientes para preparar scones
La receta de scones es sencilla y requiere pocos ingredientes. Aquí tienes la lista de lo que necesitarás para preparar unos deliciosos scones rellenos de grosellas:
- 335 gramos de harina
- 8 gramos de levadura química
- 2 gramos de bicarbonato sódico
- 125 mililitros de leche
- 60 gramos de azúcar
- 60 gramos de mantequilla fría
- Ralladura de limón (al gusto)
- 1 pizca de sal
- 125 gramos de grosellas
- Mermelada de frambuesa (para acompañar)
- Mantequilla (para servir)
- Hojas de menta (opcional, para decorar)
Pasos para preparar scones
La preparación de los scones es rápida y sencilla. A continuación, te mostramos los pasos a seguir:
En un bol, mezcla la harina, la levadura, el azúcar, la sal y el bicarbonato sódico. Agrega la leche poco a poco, la ralladura de limón y la mantequilla en trozos. Mezcla hasta integrar bien todos los ingredientes.
Forma una bola con la masa y colócala en un bol cubierto con papel film. Déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 10 minutos.
Mientras la masa reposa, desgrana las grosellas con un tenedor y resérvalas.
Después del reposo, abre la masa y añade las grosellas. Amasa suavemente para que se integren bien.
Coloca la masa entre dos papeles de horno y extiéndela con un rodillo. Corta con un cortapastas y coloca los scones sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Hornea a 200º C durante 10-12 minutos, hasta que estén dorados.
Sirve los scones calientes, acompañados de mermelada de frambuesa y mantequilla. Decora con hojas de menta si lo deseas.
Beneficios de disfrutar scones
Incorporar scones en tu merienda o desayuno tiene varias ventajas. Aquí te presentamos algunos beneficios:
- Rápidos de preparar: Con una receta sencilla, puedes tener unos deliciosos scones listos en poco tiempo.
- Versatilidad: Puedes experimentar con diferentes frutas y sabores, adaptándolos a tus preferencias.
- Opción reconfortante: Su textura esponjosa y su sabor dulce los convierten en un acompañante perfecto para el té o café.
- Ideal para compartir: Perfectos para reuniones familiares o con amigos, fomentando momentos de conexión.
Consejos para preparar los mejores scones
A continuación, te ofrecemos algunos consejos para lograr unos scones perfectos:
- Usa ingredientes fríos: La mantequilla debe estar fría para obtener una buena textura al hornear.
- No sobreamases: Amasa la mezcla solo hasta que todos los ingredientes estén combinados. Esto evitará que los scones queden duros.
- Experimenta con sabores: Prueba diferentes combinaciones de frutas y especias para hacer tus scones únicos.
- Hornea en el centro del horno: Esto asegura una cocción uniforme en todos los lados.
Variaciones de scones
Los scones pueden ser adaptados de muchas maneras. Aquí algunas ideas:
- Scones de chocolate: Agrega trozos de chocolate a la masa para un sabor dulce y decadente.
- Scones salados: Incorpora quesos y hierbas para una opción diferente ideal para el almuerzo.
- Scones con frutas secas: Utiliza pasas o dátiles para un toque natural y delicioso.
- Scones de especias: Añade canela o jengibre para un sabor cálido y reconfortante.
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