Las 10 comidas por las que se nos conoce más fuera de España 13

Los 30 prejuicios sobre la gastronomía española según Traveler

Igual que hemos hablado en muchas ocasiones de las grandes aportaciones de la gastronomía española a la gastronomía mundial, así como de la calidad de nuestros chefs, también reconocidos a nivel internacional es bueno que hablemos también de los prejuicios sobre la gastronomía española según Traveler, muchos de los cuáles están vinculados a los tópicos por los que re reconoce a nuestra cocina y gastronomía fuera de nuestras fronteras.

Concretamente la Revista Traveler ha publicado un artículo que lleva por título 30 prejuicios sobre la gastronomía española que os queremos resumir hoy pos si no lo habéis visto aun.

Y es que en muchas ocasiones, donde residen nuestros puntos fuertes en cualquier aspecto de la vida, también radican nuestras debilidades, depende de como las queramos enfocar y, en la gastronomía y la cocina, no iba a pasar menos.

Prejuicios suena a tono negativo y no creo que todos sean negativos, si repetitivos y puede que sean los denominados ‘topizacos’, pero que, de alguna forma si que podemos ver como condicionan a nuestra cocina fuera de España.

Veamos a continuación los 30 prejuicios sobre la gastronomía española según Traveler muchos de los cuáles nos han parecido muy acertados tristemente y otros, aparte de simpáticos, hemos de decir que nosotros particularmente no habíamos caído en ellos. Hablemos por lo tanto de estereotipos de nuestra gastronomía más que de prejuicios:

1) Paella. Toda la gastronomía española cabe en una palabra: paella.

2) Ferran Adrià. Bueno, quizá en dos: paella y Adrià.

3) (Muy) cafeteros. En España se bebe café, no se bebe té ni se beben infusiones ni mucho menos dietas detox.  Se bebe café.

4) Aceite de oliva. De Francia para arriba, mantequilla. En España, aceite de oliva y olé.

5) La Rioja. En la piel de toro (lamentablemente) se bebe mucha más cerveza que vino. Infinitamente más (más de 110 litros por persona de cerveza al año por 15 litros de vino) sin embargo, para el guiri, España es La Rioja y punto pelota.

6) Huele a ajo. Lo dice Victoria Beckham y… ¿quién narices somos nosotros para contradecir a Posh Spice?

7) ¿Street food? Qué street food ni qué narices… aquí el street food se llama churrerías, castañas y buñuelos.

8) Desayuna como un mendigo, come como un Príncipe y cena como un Rey. Si en Españistán lo hacemos todo al revés, no íbamos a ser menos con el orden de la pitanza.

9) Horarios de guateque. Comemos a las tres y cenamos a las diez, y de la mesa a la cama. Toda la digestión ahí, bailando muy fuerte la Maria Caipirinha de Carlinhos Brown.

10) Gorditos y bonitos. España es territorio de andaluzas bien lozanas y vascos de armario empotrado. En Copenhague, sin embargo, están esmirriados y comen plantas.

11) Sobremesa Corleone. Comilona, café, postre, licorcito, copa, puro, otro café. Y así hasta las seis y luego a llorar muy fuerte sobre la pantalla.

12) Chiringos. ¿A que no sabían que el primer chiringuito plantó su sombrilla en Sitges y que el nombre fue cosa de César González-Ruano? —el mejor articulista que ha dado este país, maestro de Umbral, Campany, Cambra y tantos otros. Chiringo: chorrito de café.

13) Jerez. Que no es un vino (o sea, sí lo es —vaya si lo es, pero para una pija cincuentona de Mayfair un Sherry no es un vino, es un Sherry).

14) ¡Tapas gratis! A día de hoy más de dos y más de tres belgas siguen patidifusos por aquello de la tapa gratis con una cañita en Graná. En Los Diamantes, sin ir más lejos.

15) Territorio bocata. Bocata, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Bo-ca-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Bo.Ca.Ta

16) «La ruta» de la alta cocina. España es sinónimo de paella, bravas y bocatas, sí: pero el 90% de los comensales de nuestros Tres Estrellas Michelin son extranjeros. Si haces «La ruta» (Can Roca, Mugaritz, Aponiente, DiverXO, Nerua, Quique Dacosta, Camarena, Atrio…) es probable que encuentres a más de un japo tomando notas.

17) Marisco gallego. Marisco y gallego van tan de la mano como Johnny Depp y Tim Burton o Lindsay Lohan y problemas. Centollos, nécoras, navajas, bígaros o percebes. Y Albariño, claro.

18) Los huevos de Lucio. Matthew McConaughey, Tom Cruise y Matt Damon, además de cepillarse a Penélope Cruz, tienen algo en común: se han puesto hasta las trancas de huevos rotos de Casa Lucio. ¿Sobrevalorados? Una barbaridad. Pero aún así, van pa´dentro.

19) Vermut de grifo. Grifos de los que emana vermú, tiembla Rivendel. Marca España.

20) Cortadito y al lío. Es sorprendente la cantidad de compatriotas que no desayunan nada. Niente: un café y a currar. La pesadilla del endocrino.

21) El ruido y la furia. Curiosa paradoja: hay más decibelios en un restorán sevillano con mesas convenientemente separadas que una mesa comunal en Oslo.

22) Bares, qué lugares. España arroja una media de un bar por cada 132 personas, a la cabeza de la Unión Europea -evidentemente- y sólo por detrás de Chipre en una escala mundial. Malditos chipriotas.

23) La vida en la barra. Atención al dato: según el estudio «Vínculo entre los ciudadanos y el bar» un 30 por ciento de los encuestados le dejaría la llave de su casa al camarero y más de más de dos tercios conoce su nombre.

24) ¿Autonomías? No me quiero meter en camisa de once varas pero: paella. Paella en la Barceloneta, paella en Santiago de Compostela, en Ronda y en Donosti. Paella everywhere: el tercer plato más consumido del planeta, tras la pizza y la hamburguesa.

25) Botellón. Y no se crean que es sólo cosa del parné o los horarios (que también) es que no existe una red social como ese parking donde acuden los chavales a ponerse hasta el culo de ginebra barata.

26) La dieta mediterránea. Que tiene una cosa que nos fascina: «What You See Is What You Get», lo que ves es lo que hay. Aquí no hay salsas, ni maquillajes ni mantequilla (hola, Francia). Sabes lo que comes. O sea: lo malo no se puede hacer pasar por bueno.

27) Papas. En España se comen las mejores patatas fritas de bolsa del planeta y no quiero ningún pero en este punto.

28) Si no hay queso no hay beso. Lo de que «no te la den con queso» es una soberana estupidez: vino y queso. Y además, qué quesos…

29) ¡Camarero! Tenemos dos formas de llamar al camarero: o con un grito o chiscando los dedos. Este punto es vergonzoso, las cosas como son.

30) Paella. Pero no en la cena, por Dios.

Fuente: Traveler


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