4 Tipos de enoturismo para 3 tipos de enoturistas

4 Tipos de enoturismo para 3 tipos de enoturistas

4 Tipos de enoturismo para 3 tipos de enoturistas

4 Tipos de enoturismo para 3 tipos de enoturistas. Es la forma más clara y gráfica que realiza el especialista en la materia Perl Karlsson en la web bkvinetours.com y en el que intenta mostrar el auge del enoturismo como fuente directa de ingresos para las bodegas y fuente indirecta de mejora de marca para conseguir que el vino llegue a bebedores más lejanos geográficamente hablando de la bodega en todo el mundo.

Nosotros ya hemos analizado la tipología de enoturistas y lo que demandan en artículos anteriores, pero hoy intentaremos dar una visión desde un enoturista de otro país y que ha visitado muchos países diferentes.

Y es que hay que indicar que hoy por hoy, más del 40% del vino del mundo se bebe fuera de los países en los que se produce, con lo cual la importancia de atraer a enoturistas a las bodegas puede influir y mucho en las exportaciones de los vinos. Además, el enoturismo como tal, influye a la mejora en diferentes sectores de la economía de los países, además de favorecer la marca ‘país’ a nivel mundial.

En teoría todo son ventajas si se piensa en fomentar el enoturismo como una fuente de ingresos directos e indirectos para un país y su sector del vino.

Pero el autor indica que cuatro son los tipos de enoturismo que podemos realizar, no solo uno.

Tipos de enoturismo

  • Enoturismo de ‘puertas abiertas’: el tradicional aquí en España. La bodega recibe visitantes que realizan catas y visitan los viñedos y la bodega.
  • Enoturismo de ‘educación y entretenimiento’: aquí la bodega propone más actividades que las anteriores. Catas a ciegas, showcookings, talleres de maridaje, sesiones formativas de cocina,…. No solo muestran y dan de beber, sino que también enseñan y educan.
  • Enoturismo estilo ‘Disneyland’: es el que se refiere al que se realiza dentro de un paquete ya más típico de un touroperador. Las visitas a bodegas en actividades de enoturismo son parte de un programa de actividades completo con visitas a museos, restaurantes, hoteles,…, o sea, como una actividad más dentro de un paquete vacacional contratado.
  • Enoturismo vinculado a eventos: lo que podíamos definir como ‘eventificación’ es decir, celebrar un evento que permita disfrutar del entorno del mundo del vino como pueden ser festivales de música, fiestas de la vendimia, caravanas de foodtrucks y disfrute gastronómico,…..

Puede que nosotros añadiésemos algún tipo de actividad de enoturismo desde nuestro punto de vista, como es la vinculada a la naturaleza, paisaje e incluso al turismo activo. Además también incluimos en enoturismo de ‘proximidad’, aquel que aunque quiere conocer más del mundo del vino no tiene tiempo para realizar largas distancias y se limita a lo más cercano.

Tipos de enoturistas

Al igual que podemos encontrar diferentes tipos de enoturismo, también podemos encontrarnos 3 tipos de enoturistas.

  • Los geeks o frikis  del vino: Quiere saberlo todo del vino, de la bodega, con lo cual en sus actividades de enoturismo el vino es el único propósito. No quieren más que eso.
  • El gastrónomo: El que busca una experiencia enogastronómica como elemento diferencial en la actividad enoturística. No entiende el mundo del vino sin la gastronomía.
  • El enoturista casual : Es el perfil del enoturista que aprovecha que está en una zona vitivinícola y la visita sin mayores pretensiones que saber un poco más de ella y de sus vinos pero sin ninguna preocupación a mayores.

Como en el apartado anterior, nosotros incluiríamos algún perfil más de enoturista, como por ejemplo aquel que quiere conocer el entorno natural de la zona vinícola a visitar.


Tomando como base este artículo, recomendaríamos a las diferentes bodegas que realizan actividades de enoturismo que se segmentasen en alguno de los tipos de enoturismo que se indican y en la captación de alguno de los tipos de enoturistas.

Nos parece una tontería el intentar generalizar y abarcar todos los tipos de enoturismo y captar cualquier tipo de visitante. Como todo en esta vida, y más en los negocios, cada bodega tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. A su entorno, ya sea físico o del resto de bodegas, le sucede lo mismo.

Potenciar al máximo las fortalezas, minimizar las debilidades y escoger el nicho ideal de mercado dentro del enoturismo es la ÚNICA forma para que una bodega realice enoturismo de una forma rentable, diferenciarse del resto y ser capaz de atraer a un perfil de enoturista que acabará siendo un importante baluarte de su marca allá donde resida.

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