Cata en Bodega Cuatro Pasos 1

Cata en Bodega Cuatro Pasos

Hace unos días realizamos una visita completa a la Bodega Cuatro Pasos, perteneciente al Grupo Bodegas Martin Codax y que lleva elaborando vinos de excelente calidad desde hace una década en el Bierzo, en la cual pudimos realizar la ruta enoturística por sus bodegas, viñedos y descubrir el hábitat del oso pardo que habita (valga la redundancia) en la zona alta de la comarca donde posee viñedos esta bodega. Realizamos una cata técnica de sus vinos que os dejamos hoy aquí y a finales de semana os dejaremos una cata de sensaciones sobre lo que nos aportó y sugirió cada vino.

Catamos en concreto Cuatro Pasos Mencía 2012 Rosado, Pizarras de Otero Mencía 2011, Cuatro Pasos Mencía 2010 Tinto y Martín Sarmiento. Además os hablaremos de una pequeña sorpresa que pudimos catar y que nos dejó encantados.

Comenzamos por el Cuatro Pasos Mencía 2012 Rosado. Como podéis ver en la foto, vemos en la copa un vino de color frambuesa. Muy limpio en copa con una adecuada lágrima y que transmite en todo momento frescor. En nariz se percibe la carga frutal y floral que aporta la mencía, en especial encontramos matices de fruta roja. De entrada en boca nos encontramos con sorpresa con un vino potente y sabroso que lo diferencia claramente de otros rosados. Nos indican que se debe a las 18 horas de maceración. En paso por boca pesa y mucho la mencía, ya que pese a ser un rosado con cuerpo, la frescura y la acidez de la varietal mencía pesan mucho. Nos ha parecido un rosado con carácter.

El segundo vino que catamos fue el Pizarras de Otero Mencía 2011. Estamos ante un mencía tinto que sale de los viñedos de más de 80 años que fuimos a ver al Mirador de Otero con suelos pizarrosos, de ahí su nombre. Es un vino que hace honor a su nombre. Vemos en copa un vino con un color rojo ciruela con una buena capa y que en su movimiento en copa nos deja ver ciertos reflejos violáceos. En nariz sin duda se notan dos puntos: por un lado la carga frutal de la mencía y por otro el toque de mineralidad que le da el suelo pizarroso de los viñedos donde se obtiene la uva. Esencias a frutas frescas como cereza o frambuesa. De entrada en boca es como el vino anterior potente. Se le añade una buena dosis de golosidad y se percibe un vino con cuerpo y equilibrado a lo que se le une la acidez justa que aporta la mencía. Postgusto intenso. Gana mucho una vez abierto con el paso delos minutos.

El tercer vino fue el Cuatro Pasos Mencía 2010 Tinto. Podéis ver en copa que el color rojo guinda es el factor más claro que nos aporta. Excelente movimiento en copa que nos deja una buena lágrima a la vez que da reflejos violáceos al igual que nos ocurría en el segundo vino. Es un vino vivo en copa. En nariz desprende una importante carga frutal, típica de la varietal de la que sale. Esencias sin duda de fruta roja. Se nota que ya es un vino que ha pasado por barrica porque se nota las esencias a madera. En boca es un vino con cuerpo e intenso que enseguida nos llena toda la boca. Paso por boca que deja rastros de un vino equilibrado pero a la vez potente. Tanto en el paso por boca como en el postgusto la frutalidad de la mencía y la acidez están presentes.

Por último, el cuarto vino que catamos fue el Martín Sarmiento. En copa vemos un vino con claro color rojo picota. Se percibe en la copa que tiene una gran capa. En nariz percibidos unos toques de vainilla fruto de su en barrica y como no, aromas de fruta madura y mineralidad procedente de los terrenos en los que está la uva. En entrada en boca estamos ante un vino con cuerpo, potente pero que a la vez en el paso por boca se nota goloso. Mantiene las características frutales típicas de la mencía con la que está hecho. Tanino muy agradable y en postgusto se nota intensidad y su esencia frutal.

Los cuatro vinos tienen como característica común el que están elaborados con la varietal mencía pero a fin de cuentas procedentes de viñedos diferentes y con procesos de crianza diferentes lo cual les imprime a cada vino diferentes personalidades. Todos ellos se diferencian bien entre ellos y cada uno muestra un rasgo diferenciador que los convierte en muy buenos vinos dentro de sus segmentos.

En todos se conjuga a la perfección el grado de acidez que aporta la mencía, con la frescura de la misma y con sus diferentes tipos de crianza. Antes de la cata ya habíamos probado 3 de los vinos, las dos variantes del Cuatro pasos y el Pizarras de Otero. Tras esta nos ha sorprendido muy gratamente Martín Sarmiento la verdad sea dicha.

Como mención especial realizamos la cata del vino que la bodega se denomina como ‘Cuatro pasas’, un vino con enorme fortaleza y carácter que no está a la venta y que procede de aquellos años en que alguna cantidad de uva llega a la bodega pasificada. Con  estas  uvas se crea este vino del que hay unos cientos de botellas cada añada que sale ya que no es un vino normal.

Podemos comprobar que esta bodega en su trabajo con la varietal mencía típica del Bierzo ha conseguido realizar cuatro vinos distintos en personalidad y gusto, para diferentes paladares pero conservando en todos ellos la esencia de esta uva berciana tan características. Cada vino nos parece un vino redondo, en el sentido de que te completa las sensaciones tanto en nariz, vista como en boca confirmando todos ellos que son vinos con personalidad propia para tomarlos en diferentes ocasiones. Muy buen trabajo hecho por Bodega Cuatro Pasos en todos sus vinos confiriendo a cada uno su esencia y todos a la vez en base a la misma uva.

Francamente vinos muy buenos para diferentes maridajes y momentos.


Publicado

en

, , ,

por